Programa Actualización Científica sin Exclusiones (ACisE)

Informes comentados

dispuestos por fecha de ingreso a SIIC

Informe
Autor del informe original
E Lurbe
Institución: Universitat de València,
Valencia España

Comorbilidades Asociadas con la Obesidad Infantil
Se describen las enfermedades clásicas y emergentes asociadas a la obesidad, así como las complicaciones de procedimientos que requieren maniobras invasivas. El reconocimiento de las consecuencias asociadas a la obesidad infantil es de vital importancia no solo durante el periodo infantil, sino también su proyección a la vida adulta.

Publicación en siicsalud
https://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/175161

Comentario
Autor del informe
 


Mariel Alejandra Gabe
Licenciada en nutrición pediátrica, Fundadora líder, Nutrición Infanto Juvenil, Salud infantil, Buenos Aires, Argentina



La obesidad infantil representa una de las principales amenazas para la salud pública global. El resumen objetivo del trabajo “Comorbilidades asociadas con la obesidad infantil" de Herrera y Lurbe, publicado en Anales de Pediatría, ofrece una revisión integral de las comorbilidades asociadas a esta condición, aportando una perspectiva holística que resulta especialmente relevante para el abordaje interdisciplinario, en el cual el papel de los profesionales que trabajan con niños desempeña un punto central. En las últimas décadas, el crecimiento económico y la expansión de la industria alimentaria han promovido un mayor consumo de dietas con alta densidad energética y elevado contenido de grasas saturadas, acompañado de un estilo de vida cada vez más sedentario. A este escenario se suman las alteraciones en los
depósitos y en la función del tejido adiposo, que afectan la secreción de adipoquinas, proteínas bioactivas con funciones metabólicas e inflamatorias. Entre ellas, la proteína estimuladora de acilación (ASP), el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-a), la interleucina-6 (IL-6), la resistina y la leptina se asocian con un aumento del estado proinflamatorio y con la resistencia a la insulina, mientras que la adiponectina, con efectos antiinflamatorios y sensibilizadores de la insulina, tiende a disminuir. Asimismo, moléculas como el angiotensinógeno y el inhibidor del activador del plasminógeno (PAI-1) impactan en la regulación de la presión arterial (PA) y la función vascular. Este desequilibrio entre adipoquinas pro y antiinflamatorias genera inflamación crónica de bajo grado, resistencia a la insulina, aterosclerosis y otras complicaciones microvasculares. En consecuencia, el incremento de la obesidad infantil, cada vez más frecuente en edades tempranas y en formas graves, obliga a replantear el paradigma de atención en niños y adolescentes.1
Las guías argentinas más recientes recomiendan el cribado precoz de alteraciones metabólicas, lipidómicas, deficiencia de vitamina D, hipertensión arterial (HTA) y esteatohepatitis no alcohólica entre otras comorbilidades.2
En Argentina, las guías de práctica clínica para la prevención, diagnóstico y tratamiento de la obesidad de la Sociedad Argentina de Pediatría (2024) reportan que más del 41% de los niños y adolescentes de 5 a 17 años presentan exceso de peso, de los cuales más del 20% corresponde a obesidad. Estas guías recomiendan un abordaje diagnóstico integral que incluya antropometría (índice de masa muscular [IMC], percentilos, circunferencia de cintura), antecedentes familiares y clínicos. Asimismo, enfatizan la necesidad de intervenciones interdisciplinarias centradas en cambios en el estilo de vida, con participación de la familia y seguimiento sostenido en el tiempo.3
Aunque el artículo de Herrera y Lurbe enfatiza las complicaciones respiratorias asociadas con la obesidad infantil, en particular el síndrome de apnea-hipopnea del sueño y sus repercusiones sobre el crecimiento, el rendimiento académico y el estado de ánimo, otros trabajos, como el de López-Galisteo et al., destacan además una mayor prevalencia de asma en esta población.2 En el ámbito psicosocial, la obesidad infantil se asocia con baja autoestima, trastornos del estado de ánimo y exclusión social. Estas consecuencias, aunque menos visibles, son profundamente incapacitantes. Como nutricionista, considero que la educación nutricional debe incorporar herramientas de comunicación empática, promoción de la imagen corporal positiva y trabajo con las familias para generar entornos alimentarios saludables y emocionalmente seguros. En esta misma línea, el consenso multidisciplinar publicado en la Revista Española de Nutrición Comunitaria resalta la necesidad de diseñar estrategias específicas para la prevención y el tratamiento de la obesidad infantil. El documento enfatiza la importancia del diagnóstico precoz y de planes de intervención inter y transdisciplinarios, destacando que la complejidad de esta problemática exige la participación coordinada de distintos profesionales de la salud.4
En conclusión, el artículo de Herrera y Lurbe constituye una contribución significativa al conocimiento clínico sobre la obesidad infantil, ya que integra múltiples dimensiones de sus comorbilidades y aporta una visión amplia de sus implicancias. Para el profesional de la salud que trabaja en pediatría, este enfoque multidisciplinario no solo representa una oportunidad para fortalecer su papel en la prevención, diagnóstico y tratamiento de esta condición, sino también un llamado a la acción para implementar estrategias sostenibles, individualizadas y culturalmente adaptadas. Asimismo, es necesario resaltar la importancia de promover intervenciones basadas en evidencia científica, centradas en el paciente y su familia, que incluyan la educación nutricional, la promoción de hábitos de vida saludables y el acompañamiento psicosocial, con el fin de mejorar la calidad de vida de los niños y adolescentes afectados y reducir el impacto de esta problemática en la salud pública. Finalmente, resulta esencial continuar trabajando en esta línea, consolidando los esfuerzos ya iniciados en el ámbito clínico y comunitario, y articulando la práctica asistencial con la investigación y las políticas públicas para enfrentar de manera integral el desafío de la obesidad infantil.
Copyright © SIIC, 2025

Referencias bibliográficas
1 Herrera R, Lurbe E. A holistic perspective of the comorbidities in childhood obesity. An Pediatr (Engl Ed) 101(5):344-350, 2024.
2 López-Galisteo JP et al. Prevalence and risk factors associated with different comorbidities in obese children and adolescents. Endocrinología, Diabetes y Nutrición 69(8):566–575, 2022.
3 Sociedad Argentina de Pediatría. Guías de práctica clínica para la prevención, diagnóstico y tratamiento de la obesidad. Actualización 2024. Arch Argent Pediatr. 123(4):e1-e27, 2025. Disponible en: https://www.sap.org.ar/docs/publicaciones/archivosarg/2025/v123n4a01.pdf 4 García-Solano M, et al. Consenso multidisciplinar sobre la prevención y abordaje de la obesidad infantil. Rev Esp Nutr Comunitaria 29(2):1-15, 2023. Disponible en: https://www.renc.es/imagenes/auxiliar/files/RENC-D-22-0026.pdf

Palabras Clave
obesidad, niños, adolescentes, anestesia, comorbilidades
Especialidades
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Informe
Noticias Biomédicas
SIIC Congresos Raleigh EE.UU. 25 Agosto, 2025

Proponen cambiar a intervención colectiva la actual prevención individual de la diabetes poblacional


Publicación en siicsalud
/../noticias/nota/2350

Comentario
Autor del informe
 


Eduardo Guillermo Romero Zavala
Cirujano, Médico de planta, Unidad de Medicina Familiar No. 62, Salud Pública, México, Cuautitlán, México



La notica "Proponen cambiar a intervención colectiva la actual prevención individual de la diabetes poblacional”, plantea cambiar a intervención colectiva la actual prevención individual de la diabetes mellitus (DBT) poblacional. A este respecto, desde el año 2002, en Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) lanzó oficialmente el Programa Prevenimss, como una estrategia para la prestación y evaluación de servicios preventivos en salud. Se dividió la población en grandes grupos de acuerdo a características sociodemográficas y de patologías: niños de 0 a 9 años; adolescentes de 10 a 19 años; mujeres y hombres de 20 a 59 años; y adultos mayores de 60 y más años. A lo largo de los años, el programa ha evolucionado e implementado diversas estrategias, como el uso de
módulos de chequeo y campañas de difusión, para promover la prevención de enfermedades y el bienestar integral de la población.
Específicamente se aplica parte del modelo de prevención de Leavell y Clark, es decir prevención primaria, secundaria y terciaria.
Prevención primaria: promoción de la salud (incluye promoción y educación para la salud) y protección específica (principalmente productos biológicos y acciones específicas según padecimiento.
Prevención secundaria: diagnóstico precoz (incluye detección oportuna de enfermedades), tratamiento oportuno y Limitación del daño Prevención terciaria: rehabilitación, de acuerdo con la historia natural de la enfermedad y los factores de riesgo, representa la profundidad de las acciones a realizar.
Factores de riesgo de la diabetes mellitus
Los factores de riesgo varían, pero en general se consideran no modificables: la edad, raza, antecedentes familiares o DBT gestacional; y modificables: la obesidad, la inactividad física, la alimentación inadecuada, el tabaquismo, el alcoholismo y el estrés. Así que, aplicando el modelo antes descrito y en el orden del modelo de Leavell y Clark, participando preferentemente un equipo multidisciplinario de medicina familiar, trabajo social, nutricionista dietista, psicología, el programa se ejecuta de la siguiente forma.
Prevención primaria: se otorgan sesiones educativas para llevar a cabo una alimentación saludable y realización de actividad física para toda la familia, evitar toxicomanías y manejo del estrés. Realizando seguimiento regular familiar evaluando si cambian los factores de riesgo. No hay protección específica (vacunas).
Prevención secundaria: detección oportuna de DBT a través de tira reactiva o pruebas de laboratorio. Identificar a los adolescentes, mujeres y hombres: con glucosa de ayuno alterada o intolerancia a la glucosa para interrumpir la historia natural de la enfermedad y prevenir la DBT.
Procedimiento: esta actividad se realiza a los hombres de 20 a 59 años sin diagnóstico de DBT; cada 3 años, a partir de los 20 años, si tiene sobrepeso u obesidad y padres o hermanos con DBT2; cada 3 años a partir de los 45 años a toda la población.
Conducta de acuerdo con el resultado: resultado normal se cita en 3 años para repetir la detección. Resultado anormal, se canaliza con el médico familiar, para confirmar o descartar el diagnostico. Resultado descartado o tiene alteración de la glucosa en ayuno, se canaliza a medicina preventiva para continuar con las actividades de educación para la salud.
Período prepatogénico Prevención primaria
Promoción de la salud: Educación sanitaria. Buenos estándares de nutrición ajustados a las diferentes fases de desarrollo. Estímulo al desarrollo de la personalidad. Provisión de condiciones adecuadas de casa, recreación y condiciones de trabajo. Exámenes periódicos selectivos.
Prevención secundaria
Protección específica: Uso de inmunizaciones específicas. Atención a la higiene personal. Uso de saneamiento ambiental. Protección contra los riesgos ocupacionales. Protección contra accidentes. Uso de nutrientes específicos. Protección contra carcinógenos.
Período patogénico Prevención terciaria
Diagnóstico y tratamiento temprano: Medidas para encontrar casos individuales y de masa. Exámenes selectivos. Encuestas de selección de casos. Objetivos: Curar y prevenir la enfermedad. Prevenir la difusión de enfermedades comunicables. Prevenir complicaciones y secuelas. Acortar el período de incapacidad.
Limitaciones de la incapacidad: Adecuado tratamiento para detener la enfermedad y prevenir futuras complicaciones y secuelas. Provisión de facilidades con el fin de limitar la incapacidad y prevenir la muerte.
Rehabilitacióm: Provisión de facilidades hospitalarias y comunitarias para adiestramiento y educación, con el fin de usar al máximo las capacidades remanentes y evitar una incapacidad total. Incluye ayuda para el trabajo, el uso de terapia en los hospitales. Ubicación selectiva.
Conclusión
Esperando que esta metodología coadyuve al estudio citado en la nota, podemos concluir que si el paciente y su familia han recibido las sesiones de educación para salud, que incluye la modificación del estilo de vida, y si fue descartado y existe el riesgo latente, retrasará la aparición de la DBT, existen reportes de un retraso de 6 a 8 años, y le sara más fácil llevar el control del padecimiento.
Si se confirma el diagnóstico también le sara más fácil llevar el tratamiento del padecimiento y los familiares llevaran un mejor estilo de vida lo que, que disminuirá el riesgo para DBT y otros padecimientos.
Copyright © SIIC, 2025

Especialidades
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Informe
Autor del informe original
LZ Rojas
Institución: Fundación Cardiovascular de Colombia,
Floridablanca Colombia

Insuficiencia Cardíaca Descompensada
Se pone de manifiesto que el uso de tratamiento médico basado en las guías reduce la mortalidad hospitalaria y las nuevas internaciones a corto plazo y que mejora la calidad de vida de los pacientes con insuficiencia cardíaca aguda descompensada a los 30 días del alta. La proporción de terapia de bloqueo neurohormonal cuádruple al alta hospitalaria fue considerablemente mayor que en otras cohortes internacionales.

Publicación en siicsalud
https://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/175750

Comentario
Autor del informe
 


Julio Bono
Cardiólogo, Médico de planta, Sanatorio Allende Nueva Córdoba, Servicio de Cardiología, Córdoba, Córdoba, Argentina



La insuficiencia cardíaca descompensada aguda (ICDA) constituye una de las principales causas de hospitalización cardiovascular, con elevadas tasas de mortalidad y rehospitalización a corto plazo, además de un impacto económico y social considerable.1
En los últimos años, diversos registros han permitido identificar determinantes pronósticos más allá de lo demográfico: fragilidad, sarcopenia, polifarmacia no cardiovascular, anemia y desnutrición.2–4 Así, el registro CURE-HF documentó la relevancia de la hiperpolifarmacia y de la presencia de demencia como predictores de mal pronóstico,5,10 mientras que el estudio AURORA puso en evidencia las diferencias entre octogenarios y no-octogenarios con ICDA.8 Asimismo, el WET-HF identificó a las mujeres con fracción de eyección supranormal o levemente reducida como un subgrupo vulnerable,6 y el registro Kochi demostró que la fragilidad interfiere en la
implementación de terapias guiadas por guías.2
Otros estudios han ampliado la perspectiva. El trabajo publicado en Emergency Medicine International (2023) mostró que la duración de la estancia hospitalaria es un determinante pronóstico independiente, mientras que un análisis en ESC Heart Failure (2023) diferenció los perfiles clínicos y evolutivos de pacientes con shock cardiogénico por ICDA versus infarto agudo de miocardio (IAM). Por su parte, el CURE-HF Registry validó la utilidad del score HELT-E2 S2 en la estratificación pronóstica, y otros estudios recientes han señalado el papel del índice nutricional geriátrico (GNRI), de la hemoglobina y de biomarcadores inflamatorios sistémicos como predictores de evolución adversa.11-13
En este marco, resulta interesante el resumen objetivo del trabajo “Insuficiencia Cardiaca Descompensada”, ya que menciona cómo el registro ICARUS (Institutional a Cute Secompens Ated HeaRt FailUre RegiStry) ofrece un aporte original desde Latinoamérica al describir los primeros 1.595 casos de ICDA atendidos en un centro de alta complejidad.5 Entre los hallazgos de ICARUS se destacan una mortalidad intrahospitalaria del 4.3%, una rehospitalización a 30 días del 8.7 % y una mejora significativa en calidad de vida. Además, más del 70% de los pacientes recibieron terapia cuádruple al alta.5 En comparación, el registro EVOLUTION HF reportó una mortalidad cercana al 28% al año, pese a la disponibilidad de terapias recomendadas.1 En Asia, el estudio nacional publicado en JACC Asia (2025) mostró infrautilización de los inhibidores del receptor de angiotensina-neprilisina (ARNI) y los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2), aun cuando el uso de betabloqueantes y antagonistas de mineralocorticoides fue elevado.4 Estos contrastes sugieren que los desenlaces favorables observados en ICARUS podrían estar influidos tanto por características poblacionales como por el hecho de tratarse de un centro de referencia y/o por la administración al alta de los pacientes con la cuádruple terapia.
A diferencia de registros como CURE-HF o AURORA, ICARUS no exploró variables pronósticas como fragilidad, deterioro cognitivo o sarcopenia.7–10 Tampoco incluyó biomarcadores emergentes como GNRI, hemoglobina o índices de inflamación sistémica,11–13 ni evaluó la utilidad de scores de gravedad como SOFA (Ann Med Surg 2025). Esto limita su capacidad para identificar subgrupos de alto riesgo y restringe el potencial para generar herramientas de predicción aplicables en la práctica clínica.
En suma, mientras ICARUS representa un avance para comprender la ICDA en Latinoamérica y evidencia buenas prácticas con alta implementación del tratamiento médico óptimo de acuerdo a las guías, sus resultados deben ser interpretados con cautela en comparación con registros multicéntricos internacionales, que incorporan mayor diversidad de variables clínicas, biomarcadores y herramientas de estratificación de riesgo.
Limitaciones y controversia metodológica
El carácter monocéntrico del estudio ICARUS y el seguimiento limitado a 30 días restringen la generalización y la posibilidad de evaluar desenlaces sostenidos. Además, no se realizaron análisis multivariables que permitieran ajustar por factores de confusión.5
Lo más relevante es la controversia metodológica, los autores plantearon objetivos descriptivos (caracterizar pacientes, prácticas y desenlaces), pero concluyen que la terapia guiada por guías redujo mortalidad y rehospitalización.5 Tal inferencia causal excede el alcance de un diseño observacional y debe interpretarse con cautela, como subrayan también otras experiencias contemporáneas. 1,4
Por lo tanto, ICARUS debe considerarse un punto de partida para visibilizar la realidad regional y una base sólida para futuros estudios multicéntricos, con seguimiento prolongado y análisis multivariables, que permitan confirmar y ampliar estas observaciones.
Copyright © SIIC, 2025 Referencias bibliográficas
1 Bozkurt B, Savarese G, Adamsson Eryd S, et al. EVOLUTION HF. JACC Heart Fail 11(10):1320-1332, 2023. 2 Hamada K, Ueda T, Hayashi T, et al. Kochi Registry. ESC Heart Fail 10(2):1050-1060, 2023. 3 Stämpfli SF, Scherrenberg M, Seiler T, et al. Swiss Cohort Study. Eur J Prev Cardiol 30(12):1464-1473, 2023. 4 Lee S, Kim J, Park J, et al. Nationwide GDMT practice. JACC Asia 5(1):34-47, 2025.
5 Rojas LZ, Gómez-Ochoa SA, Rodríguez JA, et al. ICARUS registry. Arch Cardiol Mex 95(1):42-48, 2025.
6. Kawai A, Shiraishi Y, Kohsaka S, et al. WET-HF. Int J Cardiol 409:132166, 2024.
7 Kimura T, Kobayashi A, Takahashi J, et al. Sarcopenia in ADHF. Int Heart J. 66(3):363-374, 2025.
8 Nishino M, Egami Y, Kawanami S, et al. AURORA study. Circ J. 88(1):103-109, 2023.
9 Kanai M, Egami Y, Kawanami S, et al. Hyperpolypharmacy in ADHF. Circ J. 88(1):33-42, 2024.
10 Machida K, Egami Y, Kawanami S, et al. Dementia in ADHF (CURE-HF). Circ J. 88(1):93-102, 2023.
11 Ono M, Mizuno A, Kohsaka S, et al. GNRI in ADHF. J Clin Med. 12(5):1891, 2023.
12 Omoomi S, Heidarpour M, Shafie D, et al. Hemoglobin and ADHF. BMC Cardiovasc Disord. 23:491, 2023.
13 Zhou Y, Li P, Wu F, et al. Inflammation biomarker in ADHF. Front Endocrinol 12:1627821, 2025.

Palabras Clave
insuficiencia cardíaca, descompensación cardíaca, América Latina, mortalidad
Especialidades
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Informe
Noticias Biomédicas
The Journal of Nutrition Oslo Noruega 11 Junio, 2024

Noruega: el consumo de papa incidiría en la reducción de la mortalidad por enfermedades cardiovasculares y otras causas


Publicación en siicsalud
/../noticias/nota/2090

Comentario
Autor del informe
 


Manuel Chaple
Cardiólogo, Profesor, Pontificia Universidad Católica del Ecuador Sede Manabí, Cardiología, Manta, Jesús de Nazaret, Ecuador



La noticia Noruega: el Consumo de Papa Incidiría en la Reducción de la Mortalidad por Enfermedades Cardiovasculares y otras Causas publicada en la revista The Journal of Nutrition, se aborda la asociación entre el consumo de papa y las enfermedades cardiovasculares (ECV) en una cohorte noruega que consumía principalmente papas hervidas.
La papa, un alimento básico y una de las hortalizas más consumidas a nivel mundial, es utilizada en la dieta de muchas sociedades de diferentes países, lo cual motivó a estos investigadores estudiar los posibles efectos de las papas sobre las ECV, una de las principales causas de muerte.
Las papas aportan nutrientes como potasio, fibra dietética y vitamina C, asociados con un menor riesgo de ECV. No obstante, su alto contenido de almidón
a menudo las excluye de las recomendaciones dietéticas. La vitamina C tiene efectos antioxidantes, porr lo que protege a las células del daño causado por los radicales libres. El potasio juega un papel crucial en la salud cardiovascular, ya que ayuda a regular la presión arterial (PA), contrarrestando los efectos del sodio, aumentando su excreción urinaria, reduciendo el riesgo de hipertensión arterial (HTA) y enfermedades cardíacas. El potasio es esencial para el funcionamiento adecuado de los músculos, incluyendo el músculo cardíaco, ayudando a mantener un ritmo cardíaco regular, y puede ayudar a relajar los vasos sanguíneos, lo que contribuye a disminuir la PA y reducir el riesgo de ECV, además de su efecto vasodilatador A pesar de varios estudios observacionales, la relación entre su consumo y el riesgo de enfermedades crónicas, y las limitaciones metodológicas han dificultado la formulación de directrices dietéticas claras.
Para el estudio aplicaron el siguiente diseño
Los investigadores analizaron el impacto del consumo de papas (principalmente hervidas) en la mortalidad general y específica por ECV, cardiopatía isquémica (CI) e infarto agudo de miocardio (IAM) en 77 297 adultos (50.5% hombres) que asistieron a 3controles médicos entre 1974 y 1988. La edad media de los participantes al inicio del estudio fue de 41 años. En cada control, la ingesta dietética fue evaluada mediante cuestionarios de frecuencia de consumo. El número total de papas consumidas por semana se clasificó como 0–6, 7–13 y = 14. El trabajo también evaluó otros factores como tabaquismo, actividad física y presencia de comorbilidades.
Resultados
Durante una mediana de seguimiento de 33.5 años, el estudio registró 27 848 muertes totales, de las cuales 9 072 fueron por ECV, 4 620 por CI y 3.207 por IAM. Los hombres consumieron mayor cantidad de papas que las mujeres. Las papas fueron la segunda fuente más importante de fibra alimentaria, con un 20% de la ingesta en los hombres y un 16% en las mujeres y además la mayor fuente de vitamina C en los hombres, con un 26% de la ingesta y un 15% en las mujeres.
Los participantes que consumían 14 o más papas por semana presentaron un menor riesgo de mortalidad general y por ECV en comparación con aquellos que consumían 6 o menos.
El consumo de papas fue asociado inversamente con la mortalidad por ECV, CI y IAM. Cada incremento de 100 g diarios de papa se asoció con un 4% menos de riesgo de muerte general. Aunque la prevalencia de diabetes mellitus (DBT) al inicio del estudio fue baja, aumentó en los participantes con un bajo consumo de papas. Los resultados permanecieron consistentes tras ajustar por índice de masa corporal (IMC), tabaquismo y actividad física, aunque las asociaciones significativas solo fueron observadas en hombres.
Conclusiones
El estudio de cohorte a largo plazo reveló asociaciones modestas e inversas entre la ingesta habitual de papas y la mortalidad general, por ECV y por CI, sin observaciones claras en la mortalidad por IAM. Según los autores, sus hallazgos junto con la literatura y directrices previas, sugieren que el consumo de papas, principalmente hervidas, no tiene efectos negativos sobre la salud y puede integrarse en una dieta saludable. La generalización de estos resultados a otras poblaciones es limitada, dado que el ensayo se basó en una población noruega y en conductas dietéticas de las décadas de 1970 y 1980.
En conclusión, se necesita ampliar estos estudios en poblaciones de otros países, para que los resultados tengan mayor validez científica, y se puedan adoptar medidas dietéticas más adecuadas.
Copyright © SIIC, 2025

Especialidades
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Informe
Autor del informe original
LZ Rojas
Institución: Fundación Cardiovascular de Colombia,
Floridablanca Colombia

Insuficiencia Cardíaca Descompensada
Se pone de manifiesto que el uso de tratamiento médico basado en las guías reduce la mortalidad hospitalaria y las nuevas internaciones a corto plazo y que mejora la calidad de vida de los pacientes con insuficiencia cardíaca aguda descompensada a los 30 días del alta. La proporción de terapia de bloqueo neurohormonal cuádruple al alta hospitalaria fue considerablemente mayor que en otras cohortes internacionales.

Publicación en siicsalud
https://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/175750

Comentario
Autor del informe
 


Daniel Victor Ortigoza
Cardiólogo, Médico de planta, Hospital Municipal de Morón, Servicio de Cardiología, Buenos Aires, Morón, Argentina


Pablo Spada
Cardiólogo, Jefe, Hospital Municipal de Morón, Servicio de Cardiología, Buenos Aires, Morón, Argentina



La insuficiencia cardiaca (IC) se define como un síndrome clínico caracterizado por edemas, fatiga, congestión pulmonar y disnea, que producen elevación de las presiones intracavitarias y/o un gasto cardíaco inadecuado tanto en reposo como en ejercicio, que puede corroborarse con métodos invasivos o no invasivos como la elevación del péptido natriurético.
La IC se clasifica según la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) en reducida (IC-FEr), preservada (IC-FEr), ligeramente reducida (IC-FElr) y mejorada. La modalidad de manifestación clínica puede ser lenta e insidiosa o de presentación súbita y se la divide en insuficiencia cardíaca aguda descompensada (ICAD) e insuficiencia cardíaca crónica (ICC).
La ICC, entidad que se reconoce como un cuadro clínico con cierta estabilidad en su evolución clínica, tiene una prevalencia del 1
- 2% en pacientes adultos y estas cifras se incrementan a > 10 % en pacientes luego de los 70 años. Es la causa clínica más frecuente de presentación en sala de emergencias con cifras cercanas al 45% y lo hace como ICD.
Según el resumen objetivo sobre el trabajo Decompensated heart failure in a single center of a Latin American country: findings from the first 1595 cases in the ICARUS registry, el costo anual de la ICD basados en la prevalencia oscila entre 8.500 a 25.000 dólares por paciente y por internación en países desarrollados; en Latinoamérica, Colombia, donde fue desarrollado este estudio de cohorte prospectivo, la estadía hospitalaria de internación por IC fue de 8 +/-11 días y su costo aproximado fue de 2.525 dólares estadounidenses.
El Registro Institucional de Insuficiencia Cardíaca Aguda Descompensada (ICARUS) proporciona una extensa base de datos donde se pudo extraer información sobre características epidemiológicas, factores de riesgos, presentaciones clínicas, uso de dispositivos implantables, marcapasos, cardio desfibriladores (CDI), tratamiento médico, entre otros datos. Gracias a este extenso registro, se pudo analizar una cohorte prospectiva de 1595 pacientes que se presentaron al servicio de emergencias del centro cardiovascular Floridablanca, Santander, Colombia con diagnóstico de insuficiencia cardíaca aguda (ICA). Evaluar la mortalidad hospitalaria por todas las causas, los días de estancia o estadía de internación, y luego del alta a los 30 días, donde se analizaba la mortalidad, la rehospitalización, la calidad de vida evaluada con la puntuación del cuestionario de Minnesota (MLHFQ), la terapia de trasplante cardíaco o el uso de dispositivos de asistencia ventricular mecánica. Se analizaron datos personales de pacientes mayores a 18 años como sexo, edad, nivel educativo, seguro social etc.; datos cardiológicos: FE, código internacional de enfermedades (CIE-10), clasificación de IC según la Asociación Americana del Corazón: (AHA) A, B, C, D, y según la Asociación del Corazón de Nueva York (NYHA) I, II, III, IV; índice de comorbilidad de Charlson; enfermedad de Chagas (SI/No); entre otras preguntas de escrutinio. También se realizaron numerosos parámetros de laboratorios, por ejemplo: ferremia, hemoglobina glicosilada y péptidos natriuréticos.
De igual manera, se estudiaron las escalas funcionales de Barthel, escala de depresión de Zung, escala de calidad de vida medida con el MLHFQ, entre otras valoraciones.
El seguimiento de los pacientes se realizó telefónicamente a los 3 y 30 días del alta hospitalaria.
Se analizaron los primeros 1595 pacientes de la base de datos de ICARUS que ingresaron por ICD desde junio del 2023 a septiembre del 2024. La media de edad de los pacientes fue de 68 años, 69.29% eran varones, 68.53% tenían subsidio de seguridad social. El 74.23 % era analfabeto o tenían estudios educativos primarios, el 90.72% residía en zonas rurales.
Los antecedentes médicos más frecuentes fueron: hipertensión arterial (HTA) en 56.58 %, enfermedad coronaria un 26.08%, fibrilación auricular (FA) en 24.64%, y diabetes mellitus (DBT) 24.64%.
La etiología de IC fue: isquémica necrótica del 38.31%, idiopática 24.25 %, enfermedad de Chagas 21.25% y patología de origen valvular 14.92%.
El 16.36% de los pacientes enrolados tenían un dispositivo implantable y de ellos el 8.46% un cardiodesfibrilador implantado (CDI); con respecto a la clasificación de IC, el 81.25 % se encontraba en clase C de la AHA, el 59% en clase III-IV de la NYHA y la mediana de la FEVI fue del 30% (IC-FEr).
Con respecto a los días de internación, este fue de 6 días (Q1 = 4; Q3 = 11), con una incidencia acumulada de rehospitalización a los 30 días del 8,70 % (intervalo de confianza [IC] del 95%: 7.18 – 10.40%), una incidencia acumulada de mortalidad hospitalaria del 4.33 % (IC del 95%: 3.38 – 5.44%) y una mediana de cambio en la puntuación de calidad de vida (MLHFQ) de -20 puntos (Q1 = -37; Q3 = -5), medido a los 30 días.
El registro ICARUS analizó por primera vez una extensa población latinoamericana con insuficiencia cardiaca descompensada en una sala o guardia de emergencias, gracias al cual se interpretaron datos sociodemográficos, clínicos y patrones de tratamiento.
En esta cohorte prospectiva asignada se usó tratamiento de la IC dirigido por las guías consistente en el bloqueo neuro-hormonal cuádruple (inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina [IECA]; bloqueadores del receptor de angiotensina [ARA II]; inhibidores del receptor de angiotensina-neprilisina [IRNA]); antagonistas del receptor de mineralocorticoides [ARM]; inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 [iSGLT2] y betabloqueantes [BB]) , estrategia que al ingreso de los pacientes no superó el 49% y mejoró notablemente al momento del alta hospitalaria superando el 75%.
La incidencia de IC por enfermedad de Chagas en esta población fue del 21.25%, casi un 50 % mas que otros estudios poblacionales en Latinoamérica, tal vez, debido al riguroso escrutinio utilizado para el ingreso a este registro.
La mortalidad intrahospitalaria en este estudio fue baja (4.3%), en consonancia con otros estudios internacionales (OPTIMIZE-HF y ADHERE) y, referido a rehospitalización a 30 días, se observó un 8.7%, casi un 40% menos que en el estudio EVOLUTION-HF, explicadas probablemente por una alta adherencia farmacológica en este registro latinoamericano.
Para evaluar la calidad de vida en los pacientes enrolados se utilizó el score MLHFQ evidenciando una notable mejoría, ya que valores más bajos de la puntuación se correlacionan con una optimización de su bienestar. Los pacientes con ICD que reciben y adhieren a la terapia basada en las guías reducen la mortalidad intrahospitalaria, mejoran la calidad de vida y disminuyen las tasas de reinternaciones a corto plazo.
Copyright © SIIC, 2025 Bibliografía Rojas LZ, Gómez-Ochoa SA, Rodríguez JA, García-Rueda KA et al. Decompensated heart failure in a single center of a Latin American country: findings from the first 1595 cases in the ICARUS registry. Arch Cardiol Mex 95(1):42-48, 2024. doi: 10.24875/ACM.24000020. PMID: 39447249.
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Palabras Clave
insuficiencia cardíaca, descompensación cardíaca, América Latina, mortalidad
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