Programa Actualización Científica sin Exclusiones (ACisE)

Informes comentados

dispuestos por fecha de ingreso a SIIC

Informe
Red Científica Iberoamericana
Verónica Flores
Columnista Experto de SIIC
Institución:
Neuquén Argentina

Parásitos en perros urbanos de una ciudad patagónica en la Argentina
La mitad de los perros con dueño tienen libre acceso a la vía pública y albergan parásitos zoonóticos. En este contexto, docentes de la Universidad Nacional del Comahue, en Bariloche (Río Negro, Argentina), realizaron un relevamiento de la población canina de la ciudad y de su estado sanitario.

Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
http://www.siicsalud.com/acise_viaje/ensiicas-profundo.php?id=158081

Comentario
Autor del informe
 


María Fernanda Ferrer
Médica infectóloga, Médica infectóloga, Universidad Abierta Interamericana, Cátedra de Enfermedades, Santa Fe, Rosario, Argentina



Las enfermedades zoonóticas parasitarias en la región patagónica, especialmente relacionadas con la actividad ganadera e ictícola, han sufrido un desplazamiento a zonas urbanas y periurbanas, y constituyen un problema emergente para los habitantes de las ciudades. La hidatidosis y la difilobotriosis son infecciones endémicas en la Patagonia, cuyos ciclos clásicos se describen en modelos rurales o naturales. Las alteraciones en la eco-epidemiología de las enfermedades zoonóticas se relacionan en gran medida a cambios culturales y sociales; entre las cuales se destacan las migraciones humanas del campo a la ciudad, en especial en cordones suburbanos, con características habitacionales diferentes, desorden domiciliario, la falta de disponibilidad de agua potable y cloacas y la convivencia con perros, especialmente callejeros. Estas condiciones propician un aumento del riego
de infecciones en ambientes nuevos.
La hidatidosis es producida por un cesto de, Equinococcus granulosus, cuyo ciclo ocurre, entre perros (hospederos definitivos) que se alimentan de vísceras crudas del ganado ovino, caprino, porcino y bovino que contienen larvas infectantes (hospederos intermediarios) producto de actividades relacionadas con la faena domiciliaria. Estos hospederos contaminan los suelos eliminando el parásito en las heces y trasportándolo en el pelaje y, de esa manera, el hombre adquiere la infección por ingestión y se transforma en hospedero accidental. Las costumbres arraigadas de faena domiciliaria de ovinos en zonas rurales patagónicas se trasladan a las zonas periurbanas y esto constituye un riesgo de adquirir esta zoonosis en la ciudad. La pesquisa del parásito en heces de perros callejeros o domiciliarios, en ciudades grandes de la Patagonia, es un indicador que demuestra la necesidad imperiosa de establecer políticas de salud pública humana y animal para el control de esta zoonosis. Las medidas de educación de la población, tendientes a prevenir y modificar hábitos higiénicos, evitar la faena domiciliaria y promover la desparasitación adecuada de perros, es importante para disminuir la incidencia, tanto en ámbitos rurales como urbanos.
La difilobotriosis es una parasitosis ocasionada en la Argentina por la especie Diphyllobothrium latumy que ocurre en zonas lacustres andino-patagónicas, de agua dulce, donde el ciclo se desarrolla entre huéspedes como crustáceos, copépodos y peces salmónidos (hospedero intermediario), que albergan la larva durante largos períodos en su musculatura. Los salmónidos que son ingeridos sin cocción adecuada (mayor a 55° durante 5 minutos) o sin previo congelamiento (-10° durante 72horas), ahumados o crudos, son la principal fuente de infección humana. El intestino del hombre y de mamíferos ictiófagos aloja las formas adultas y los huevos, que se eliminan por materia fecal. Las condiciones de riesgo epidemiológico para perpetuar la infección en las zonas lacustres se relacionan con la alimentación de perros con restos de pescado crudo durante la pesca deportiva, la falta de tratamiento de desechos cloacales que son vertidos a los lagos y la deficiencia en el saneamiento ambiental. La parasitación de perros que conectan ambientes naturales y urbanos se correlaciona con el índice de infestación de la zona, y demuestra la necesidad de implementar medidas de control sanitario de perros, y educación a la población. Por otro lado, la comercialización de salmónidos en otras regiones del país y las actividades de eco turismo ha producido la emergencia de estas zoonosis en lugares alejados a la zona endémica. Se reportaron casos de pacientes afectados en Buenos Aires en 2006 y en Mendoza en 2012, por el consumo de salmónidos crudos, lo cual alerta a la comunidad médica a pensar en estas infecciones aun en zonas no endémicas, ante la presencia de factores de riesgo epidemiológico.
La toxocariosis es una zoonosis de distribución cosmopolita, con tasas de prevalencia heterogéneas de acuerdo con las características geo-ambientales, y culturales en todo el mundo. Es una enfermedad trasmitida por huevos infectantes con larvas del nematodo Toxocara canis, que contamina los suelos, y la infección ocurre cuando son ingeridos por el hombre, por el consumo de alimentos con deficiente lavado y cocción insuficiente, hábitos de geofagia y contacto con perros. La toxocariosis se manifiesta cuando las larvas se diseminan por el torrente sanguíneo y no pueden ser controladas por el sistema inmunológico con dos cuadros bien definidos: larva migrans visceral (LMV) y como larva migrans ocular (LMO), o por formas asmatiformes, u otras inespecíficas. Afectan a los niños menores de 5 años principalmente. El diagnóstico se realiza por estudios serológicos, ya que los huevos no se eliminan en materia fecal. Las tasas de seroprevalencia oscilan entre 2% en Francia, 3.9% en Italia a 98.8% en islas del Caribe (Isla Reunión). En la Argentina, estudios de seroprevalencia en la ciudad de La Plata muestran tasas del 39%, en Gualeguaychú del 10% y 38.9% en Resistencia, Chaco. Las poblaciones de bajo nivel socioeconómico, aun en países desarrollados, son las más afectadas, en los que existen características que demostraron ser factores de riesgo para la transmisión de esta infección, como ser la falta de agua potable y de cloacas, el contacto con perros y vivir sobre calles sin asfalto. El estudio de infestación en perros callejeros y en ambientes periurbanos señala la importancia del control sobre estos a fin de poder evitar la propagación de esta zoonosis en las ciudades.
A modo de conclusión, para el abordaje integral de las enfermedades zoonóticas relacionadas con la producción pecuaria, con las actividades comerciales o recreativas y con la tenencia de perros como animales domésticos es necesario conocer los cambios en los diferentes escenarios epidemiológicos, entre los ambientes naturales, urbanos y suburbanos, a fin de diagramar políticas de salud pública humana y animal, que incluyan medidas de control y prevención. Copyright © SIIC, 2019

Palabras Clave
perros sueltos, zoonosis urbanas, hidatidosis, toxocariosis, difilobotriosis
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
AC Looker
Institución: Centers for Disease Control and Prevention,
Atlanta EE.UU.

Influencia de la Etnia en el Riesgo de Fracturas en los Pacientes con Diabetes
El mayor riesgo de fracturas, en los pacientes con diabetes, está fuertemente determinado por la etnia. En el estudio, la probabilidad de fracturas fue significativamente más alta en los pacientes diabéticos de origen mexicano-americano y en los sujetos negros no hispanos.

Publicación en siicsalud
https://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/149933

Comentario
Autor del informe
 


Fernando Gordillo Altamirano
Médico General, Máster en Infección e Inmunidad, Monash University, School of Biological Sciences, Victoria, Clayton, Australia



La diabetes mellitus (DBT) es la endocrinopatía crónica más prevalente a nivel mundial. Los países en desarrollo, incluso aquellos de la región de Latinoamérica y el Caribe, son los que experimentarán el mayor aumento en el número de pacientes con DBT en las próximas décadas.1 Es un problema costoso para los sistemas de salud, una importante causa de morbimortalidad y tiene un impacto significativo en la calidad de vida de los enfermos.2 En parte, estos efectos son producidos por la asociación de la DBT con otras comorbilidades y por complicaciones propias de la enfermedad.
Aunque la asociación entre DBT y un riesgo aumentado de fracturas ha sido ya documentada, el artículo de Looker y colaboradores nos brinda nueva información. El estudio pretende responder una
interrogante principal, ¿cuál es la relación entre DBT y fracturas según los grupos étnicos? Es una pregunta relevante, pues la mayoría de los estudios previos se han centrado exclusivamente en dicho análisis para poblaciones caucásicas. La metodología ha sido cuidadosamente planteada, con puntos fuertes que incluyen la utilización de una muestra relativamente grande y representativa de adultos mayores estadounidenses (la empleada para el National Health and Nutrition Examination Survey), y su acertado ajuste mediante criterios de exclusión para quedarse con información completa y confiable de los pacientes.
Looker y su grupo determinaron que el riesgo de fracturas en pacientes con DBT cambia significativamente entre los grupos étnicos. Para individuos mexicano-estadounidenses con DBT el cociente de riesgos (hazard ratio) de fractura fue de 2.37, en comparación con individuos del mismo grupo étnico sin DBT. Al repetir este análisis en la población afroamericana no hispana, el cociente de riesgos fue de 1.87. Estos dos incrementos en el riesgo de fracturas fueron estadísticamente significativos. Sin embargo, para los pacientes caucásicos, la presencia de DBT no modificó su riesgo de fractura. Este estudio brinda evidencia que sugiere que la relación entre DBT y fracturas es más fuerte en pacientes de origen no caucásico.
Permitámonos brevemente conjeturar las razones de estas observaciones. ¿Estamos ante el hallazgo de diferencias genéticas, metabólicas o fisiopatológicas inherentes entre estos grupos étnicos? ¿Será la manifestación de hábitos o conductas diferentes entre ellos? ¿Será la consecuencia del desequilibrio social que en países como Estados Unidos suele desfavorecer a grupos minoritarios como los resaltados en este estudio? ¿O tal vez una combinación de algunos o de todos estos factores? La respuesta, desconocida por el momento, guarda gran valor pues permitirá fortalecer nuestro papel en el cuidado integral de la salud de estos enfermos. Por lo tanto, debería también motivar futuras investigaciones que exploren además la realidad de esta enfermedad en pacientes de nuestra región.
Copyright © SIIC, 2019

Palabras Clave
diabetes, hemoglobina glucosilada, fracturas, NHANES
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
PF Lee
Institución: University of Calgary,
Calgary Canadá

Importancia del Médico de Familia para el Diagnóstico y el Tratamiento de los Pacientes Autistas
Los trastornos del espectro autista son enfermedades con prevalencia creciente observadas con frecuencia en el ámbito de la medicina familiar. La aplicación del sistema CanMEDS-FM permite a los médicos generalistas brindar apoyo y asesorar a las familias para afrontar la enfermedad.

Publicación en siicsalud
https://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/149294

Comentario
Autor del informe
 


Laura Pedevilla
Lic. en Terapia Ocupacional, Universidad Nacional de San Martin, Certificada en Integración Sensorial y neurodesarrollo, Buenos Aires, Argentina



El artículo advierte que con el aumento en la prevalencia de los trastornos del espectro autista (TEA) dichos trastornos son observados en el ámbito de la medicina familiar. Los autores presentan un caso con un repertorio de intereses, actividades y patrones restringidos y repetitivos, y dificultades emocionales, sociales y de comunicación que, de acuerdo con el DSM-V, concuerdan con los criterios para el diagnóstico diferencial de trastorno del espectro autista (TEA). Se excluyeron otros trastornos mediante la realización de estudios adicionales como una audiometría y análisis de sangre con resultados normales. Además, el caso obtiene resultado positivo para la escala Modified Checklist for Autism in Toddlers (M-CHAT), corroborando el diagnóstico presuntivo de TEA, con lo cual el plan terapéutico posterior incluye la derivación a
especialistas con experiencia en TEA, con el fin de confirmar el diagnóstico y la severidad del caso.
Los autores destacan de manera acertada sobre la importancia de evaluar la presencia de comorbilidades y brindar pautas de manejo a la familia. Igualmente, se sugiere al médico utilizar el sistema College of Family Physicians of Canada (CanMEDS-FM), que incluye la participación de un comunicador, un colaborador, un profesional, un asesor escolar, un asesor de salud y un experto en medicina familiar. Asimismo, es muy valioso referira un equipo multidisciplinario que atienda a las necesidades individuales del paciente y su familia, mantener una buena comunicación y acompañarla de material escrito.   En conclusión, ante un diagnóstico de TEA, este artículo sugiere a los médicos de familia utilizarla aplicación del sistema CanMEDS-FM que permite brindar apoyo y asesorar a las familias para afrontar la enfermedad. De igual forma, da cuenta de la importancia que tiene el uso de dicho sistema como guía para los médicos de familia con el fin de obtener resultados óptimos para mejorar la atención del paciente. Copyright © SIIC, 2019

Palabras Clave
trastorno del espectro autista, DSM-V, criterios diagnósticos, CanMEDS-FM, tratamiento
Especialidades
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Informe
Autor del informe original
Cristòbal Ignacio Espinoza Diaz
Columnista Experto de SIIC
Institución:
Cuenca Ecuador

La lipohipertrofia como complicación de la administración subcutánea de insulina en la diabetes mellitus tipo 1
La lipohipertrofia es alarmantemente alta en nuestra población. Es por ello que se recomienda poner énfasis en el examen físico del paciente con diabetes mellitus tipo 1, concretamente en los sitios de inyección, así como interrogar y educar respecto de la técnica utilizada para la administración de la insulina.

Publicación en siicsalud
Artículos originales > Expertos de Iberoamérica >
https://www.siicsalud.com/des/crosiiccompleto.php/158981

Comentario
Autor del informe
 


Adriana Villarino
Jefe. Médica especialista en Medicina Interna, Hospital Italiano de Córdoba, Investigación Clínica en Diabetes, Córdoba, Argentina



Luego de leer atentamente el artículo publicado, aparecen un par de preguntas. La primera, por supuesto, es preguntar sobre el tipo de insulinas administradas, ya que la tasa de aparición de lipohipertrofia es extremadamente alta en esta serie, lo que me hace pensar en que posiblemente estén utilizando insulinas con mayor componente inmunogénico, como las porcinas o más aún las bovinas, ya que luego de la aparición de la insulina humana altamente purificada este proceso disminuyó significativamente y másaún desde la utilización de insulinas análogas.
La segunda pregunta que surge es respecto a la técnica de colocación, que podría influir en la aparición de áreas lipohipertróficas, como la temperatura de la insulina o el uso de alcohol para limpiar la piel.
Respecto a las edades
de mayor frecuencia, bastante mayor en las personas de más edad en esta serie, creo que, en niños más pequeños, posiblemente las insulinas sean administradas por un adulto, lo cual más frecuentemente se realiza en los brazos o en la región glútea; zona con menor frecuencia de aparición en esta serie, difícil de lograr de motus proprio en un adulto, quienes se autoadministran en general la insulina.
Por último, consideraría el grado de control metabólico de los pacientes que presentan esta complicación, dado que en ocasiones inyectar insulina en estas áreas produce una absorción errática con dificultad para lograr estabilidad metabólica y esto podría verse reflejado en un grupo comparador que no presentara estas lesiones.
Acuerdo plenamente en que el tiempo trascurrido desde el inicio de la insulinización podría ser una causa importante para considerar, como se explicitara en la discusión, y que el grado de escolarización se corresponda a mayor duración de diabetes.
Creo que publicar este artículo, de gran interés para nuestra práctica clínica logra el propósito de que seamos metódicos al examinar a nuestros pacientes insulinizados.
Copyright © SIIC, 2019

Palabras Clave
diabetes tipo 1, lipohipertrofia, insulina
Especialidades
DB.gif   EM.gif        D.gif   EdM.gif   En.gif   Ep.gif   F.gif   Mfa.gif   MI.gif   SP.gif   
Informe
Autor del informe original
A Cano
Institución: Universitat de València,
Valencia España

Importancia de la Ingesta de Calcio en la Prevención de la Osteoporosis en la Posmenopausia
El uso del suplemento de calcio en la posmenopausia es una estrategia preventiva del desarrollo de osteoporosis. Su prescripción debe realizarse luego de comprobar la existencia de un aporte nutricional insuficiente del mineral, en las dosis recomendadas, para evitar los efectos adversos de las dosis elevadas, como la urolitiasis. Asimismo, el uso de vitamina D y la realización de ejercicios físicos contribuyen a la salud ósea.

Publicación en siicsalud
https://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/160243

Comentario
Autor del informe
 


José Luis Mansur
Médico, Endocrinólogo, Centro de Endocrinología y Osteoporosis, Endocrinología, La Plata, Argentina



Está claramente establecido que el calcio es un nutriente que se necesita para múltiples funciones celulares. La fisiología muestra que si no se ingiere en cantidad adecuada, existen mecanismos para obtenerlo a partir del hueso y para aumentar la absorción. Para este fin existen la parathormona y la vitamina D. Analizaremos brevemente los beneficios y eventuales riesgos de su uso.
Es preferible el calcio de la dieta, y las únicas fuentes confiables son los lácteos, y por eso los médicos debemos acostumbrarnos a preguntar a los pacientes, antes de recetar calcio, si consumen y en qué cantidad, leche, yogurt y queso. Sabemos que leche y yogurt descremados tienen igual o más calcio que los enteros, pero no sucede lo mismo con los quesos: cuanto
más duros tienen más calcio, pero también más sodio, calorías y grasa. Así, los quesos descremados, mejores para la salud en general, aportan poco calcio. Para los pacientes con intolerancia a la lactosa debe recordarse que el queso no produce inconvenientes en ellos. Otras consideraciones del tipo de que los lácteos pueden producir enfermedades en los humanos adultos no tienen ningún tipo de base científica para ser discutidos.

Impacto en el hueso
Los estudios existentes no arrojan resultados claros sobre efectos de la suplementación de calcio sobre densidad mineral ósea ni sobre incidencia de fracturas. Un estudio observacional sueco de 61.433 mujeres seguidas por 19 años mostró que las que referían una ingesta de calcio menor de 741 mg/día tuvieron alguna fractura en 17,2/1.000 personas/año, mientras que las que ingerían 882-996 mg/día tuvieron menos fracturas (14,0/1.000 personas/año), sin mayor disminución con mayor aporte (Warensjo E, BMJ 2011).El estudio US Task Force encontró un 12% de disminución de fracturas solo en sujetos institucionalizados (M Chung J, Ann Intern Med 2011),y otro de la National Osteoporosis Foundation (NOF) un 15% menos de fracturas totales y 30% menos de las de cadera (Weaver CM, Osteoporosis Int 2016). Pero se ha publicado que el aporte de calcio en ancianos mejoraba levemente la DMO (2% al año en columna) y disminuía la PTH y los marcadores óseos de laboratorio comparado con el grupo placebo en un estudio a 4 años (Riggs BL, JBMR 1998), y que la chance de mejoría de estos parámetros es mayor ante menor ingesta de calcio previa (Recker R, JBMR 1996; Dawson-Hughes B, N Engl J Med, 1990).
Sin duda, los efectos son mayores cuando se administra combinado con Vitamina D, y como conclusión lógica y aplicable a cualquier sustancia a suplementar, el efecto es esperable en el que no lo consume previamente. Los sujetos que ya consumen lácteos en cantidades adecuadas no tendrán ningún beneficio agregándolo.
Riesgos renales
Contra lo que podría pensarse, el aporte de calcio no aumenta la calcemia ni la calciuria, ni la incidencia de litiasis renales. Esto sí puede ocurrir ante aportes elevados, de por lo menos 2 gramos/día de calcio. Existen trabajos que muestran desde 1993 (Curhan GC, NEJM) no solo que el aporte de calcio no aumenta las litiasis, sino que la incidencia es mayor ante ingestas muy bajas o muy altas de calcio, siendo la menor con 800-1.000 mg/día. Esto es debido a que si existe poco calcio en el intestino se absorbe más el oxalato de la dieta, que cuando pasa a los túbulos renales brinda mayor sustrato (mayor oxalaturia) para precipitar con el calcio siempre presente en los túbulos. En 2004 Taylor (J Am Soc Nephrol) comprobó que en 45.619 hombres seguidos por 14 años, el riesgo de litiasis era mayor en el quintilo de sujetos con menos de 500 mg/d de ingesta de calcio en menores de 60 años, y era similar con cualquier ingesta en los mayores de esa edad. Así, la creencia popular de que la ingesta de calcio produce o empeora las litiasis renales no tiene fundamento, e ingestas totales (lácteos + suplementos) menores de 1.500 mg/día resultan seguras para este fin. De igual manera el aporte de Vitamina D no aumenta el riesgo de litiasis renal (Ferraro PM, J Urol 2017).
Riesgos cardiovasculares
Varios estudios habían mostrado en el pasado una relación inversa entre aporte de calcio y muerte CV (Bostick RM, Am J Epidemiol 1999). Pero en 2008 el grupo neozelandés de Bolland y Reid presentó estudios propios y meta análisis mostrando lo contrario, mayor riesgo CV con aporte de calcio de suplementos, no dietético (Bolland MJ, BMJ 2008). Sin embargo, numerosos autores del resto del mundo no coinciden con ellos. Un estudio sueco prospectivo que siguió a 61.433 mujeres por 19 años encontró aumento de riesgo CV con ingesta de más de 1.400 mg/día o de menos de 500 mg/d y menor riesgo con 1.000 mg/d (Michaelsson K, BMJ 2013). Esta relación “en U” fue confirmada en el meta análisis de 9 estudios prospectivos y 757.304 participantes, que mostraron aumento de riesgo de 1.08 para 500 mg/d y de 1.10 para 1.400 mg/d, con la menor mortalidad en 900 mg/día (Wang X, BMC Baltimore 2014). También sociedades científicas como la NOF y la American Society for Preventive Cardiology concluyeron en 2016 que ni la ingesta de calcio en dieta ni suplementos tienen efecto en el riesgo CV ni cerebrovascular (Kopecky SL, Ann Intern Med, 2016).
En conclusión, el calcio es un nutriente que necesitamos a diario durante toda la vida. No está claro su efecto preventivo sobre fracturas, pero sin duda es beneficioso en la población que tiene un aporte disminuido. No existe mayor riesgo de litiasis renal ni de patología cardiovascular con aportes totales (alimentos más suplementos) menores de 1.500 mg/día, e incluso estas patologías son más frecuentes con aportes de menos de 500 mg/día. Vale la pena recordar que el calcio y la vitamina D deben estar presentes en todos los tratamientos de osteoporosis, pero solos no son tratamiento. Son nutrientes indispensables, pero el tratamiento incluye otra droga osteoactiva.
Copyright © SIIC, 2019

Palabras Clave
suplementos de calcio, calcio, osteoporosis posmenopáusica, prevención de la pérdida de masa ósea, riesgo de ingesta excesiva de calcio
Especialidades
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