Informes comentados


C.gif Cardiología C.gif
 
Informe
Resumen SIIC
VJ Vera-Ponce
Institución: Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza de Amazonas (UNTRM),
Amazonas Perú

Prehipertensión y Presión Arterial Normal-Alta en América Latina
En el metanálisis de estudios latinoamericanos, la prevalencia combinada de prehipertensión y de presión arterial normal-alta fue elevada, de modo que más de la cuarta parte de la población adulta en la región podría tener un riesgo elevado de presentar hipertensión arterial. Se encontró una variabilidad importante entre los países.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/175797


Comentario
Autor del comentario
Daniel Piskorz 
Socio Gerente, Sanatorio Británico, Rosario, Argentina


En los últimos años se ha generado gran controversia en relación con los puntos de corte para definir hipertensión arterial (HTA) en consultorio, tanto como en la denominación de los distintos niveles de presión arterial (PA). Las guías 2023 de la European Society of Hypertension (ESH) no reconocen el concepto de prehipertensión, y consideran la categoría de presión normal alta en consultorio cuando la sistólica se encuentra entre 130 - 139 mmHg y la diastólica entre 85-89 mmHg.1 Por el contrario, las guías de la European Society of Cardiology (ESC), alineándose con las guías conjuntas del American College of Cardiology (ACC) y la American Heart Association (AHA), no aceptan el concepto de prehipertensión ni el de presión normal alta, y toman como PA
elevada cuando la sistólica se encuentra entre 120 - 139 mmHg o la diastólica 70 - 89 mmHg.2 En cambio, las guías norteamericanas categorizan la PA sistólica elevada cuando la sistólica es 120 - 129 mmHg o la diastólica mayor a 80 mmHg.3 En el continente latinoamericano, las guías de la Sociedad Latinoamericana de Hipertensión Arterial (LASH) se alinean con las de la ESH, reconociendo solo la categoría de normal alta, con los mismos valores de corte.4 En la Argentina, las guías de la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA), la Federación Argentina de Cardiología (FAC) y la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), en proceso de publicación actualmente, persisten con la denominación de PA limítrofe cuando la sistólica es 130 - 139 mmHg y la diastólica 80 - 89 mmHg.5 Estas divergencias entre las sociedades científicas tienen significativas implicancias a la hora de tomar decisiones terapéuticas, por lo que no deben ser tomadas con ligereza, y son muy relevantes para la discusión del trabajo que se analizará en los próximos párrafos.
El presente comentario científico analiza el resumen del estudio de Vera Ponce y colaboradores publican el trabajo original: Prevalencia de prehipertensión y presión sanguínea normal alta en Latinoamérica: una revisión sistemática con metanálisis.6 Por lo expuesto previamente es crucial, para evitar sesgos potenciales de esta publicación, considerar minuciosamente la definición de prehipertensión y PA normal alta, en un contexto donde se reconoce que la relación entre PA arterial y riesgo cardiovascular es continua, lineal y positiva desde valores superiores a 115-75 mmHg, y que por lo tanto, los valores de corte resultan más de una convención arbitraria que de evidencias provenientes de estudios epidemiológicos.7
Los autores incluyeron estudios observacionales transversales publicados como texto completo en sujetos mayores de 18 años, considerando prehipertensión la definición del 7° Comité Nacional Conjunto de los Estados Unidos de Norteamérica (JNC7): PA sistólica 120 - 139 mmHg o diastólica 80 - 89 mmHg, e HTA normal alta siguiendo las guías europeas: PA sistólica130 - 139 mmHg y diastólica 85 - 89 mmHg.8 Por lo que se observa entonces, cierto grado de superposición entre ambas definiciones, y diferencias con lo consensuado previamente en cuanto a puntos de corte con las guías de práctica médica.
Para la extracción de la información los autores realizaron un análisis cuantitativo, determinándose el riesgo de sesgos potenciales, clasificado en bajo, alto, y no claro. Sobre un total de 1108 estudios evaluados, luego de excluir aquellos que no cumplieron los criterios de inclusión, se seleccionaron 17 artículos. De los estudios incluidos, 15 se enfocaron en evaluar la frecuencia de prehipertensión, 1 exclusivamente en la HTA normal alta, y 1 en ambas condiciones. Por lo expuesto, los resultados relacionados con la segunda de las condiciones previamente mencionadas resultan bastante débiles, aunque el estudio que incluyo significativamente más pacientes fue en esta, pero en un solo país. La edad promedio de los individuos que participaron de estos relevamientos osciló entre los 37 y los 60 años, es decir adultos jóvenes y adultos, y el género femenino estuvo representado entre el 46% y el 100% de los casos. El tamaño muestral osciló entre poco más de 100 sujetos hasta casi 276 000 individuos. Una de las limitaciones más significativa de esta revisión sistemática y metanálisis es la gran variabilidad de dispositivos utilizados para medir la PA, desde esfigmomanómetros mercuriales, pasando por los aneroides, hasta llegar a los digitales braquiales o de muñeca y la tonometría. Por lo tanto, no se pueden excluir sesgos del observador ni garantizar la precisión del instrumento de medida o garantizar la confiabilidad de los datos proporcionados. La estandarización de los procesos es esencial en cualquier práctica médica, sobre todo para la medición de la PA (para que los datos sean comparables).
La frecuencia de prehipertensión fue en promedio 28% aproximadamente, con una gran variabilidad entre los estudios; mientras que la de presión normal alta fue 19.23%. Teniendo en cuenta que el diagnóstico se estableció en una sola consulta con 2 a 3 mediciones sucesivas, es altamente probable que estas frecuencias hayan sido sobreestimadas, ya que se sabe del fenómeno de regresión a la media en sucesivas mediciones, por lo que se necesitarían aproximadamente 74 mediciones de PA en consultorio para asegurar una variación biológica del parámetro menor a 5 - 7 mmHg. Estos datos justifican la medición de la PA fuera de consultorio, debido a que, además, entre 10% y 15% de los pacientes con PA limítrofe o normal alta son en realidad pacientes con HTA oculta, sobre todo en sujetos con sobrepeso u obesidad, con diabetes, fumadores y si son de género masculino.9
Consideraciones finales
Los pacientes con valores de PA entre 130 - 139 mmHg de sistólica y 85 - 89 mmHg de diastólica, más allá de la denominación que se utilice para nombrarlos, cualquiera sea su edad o género, se convierten en el 40% a 50% de los casos en pacientes con HTA en un seguimiento a 10 años. De ahí la relevancia de hacer un seguimiento adecuado y justificar la recomendación de un estilo de vida saludable. Por otra parte, se indica con alto nivel de evidencia la medición de la PA fuera del consultorio médico, ya sea monitoreo ambulatorio de presión arterial (MAPA) o monitoreo domiciliario de la presión arterial (MDPA), ya que en realidad entre el 10% y el 15% de los individuos en estos rangos de PA son pacientes con HTA oculta, y presentan más factores de riesgo cardiovascular asociados y comorbilidades, y mayor riesgo cardiovascular.
Copyright © SIIC, 2025 Bibliografía

1 Mancia G, Kreutz R, Brunström M, Burnier M, Grassi G, Januszewicz A, y col. 2023 ESH Guidelines for the management of arterial hypertension The Task Force for the management of arterial hypertension of the European Society of Hypertension: Endorsed by the International Society of Hypertension (ISH) and the European Renal Association (ERA). J Hypertens41(12):1874-2071, 2023. doi: 10.1097/HJH.0000000000003480. Erratum in: J Hypertens42(1):194, 2024. doi: 10.1097/HJH.0000000000003621.
2 McEvoy JW, McCarthy CP, Bruno RM, Brouwers S, Canavan MD, Ceconi C, y col.ESC Scientific Document Group. 2024 ESC Guidelines for the management of elevated blood pressure and hypertension. Eur Heart J 45(38):3912-4018, 2024. doi: 10.1093/eurheartj/ehae178. Erratum in: Eur Heart J46(14):1300, 2025. doi: 10.1093/eurheartj/ehaf031.
3 Whelton PK, Carey RM, Aronow WS, Casey DE Jr, Collins KJ, Dennison Himmelfarb C y col.2017 ACC/AHA/AAPA/ABC/ACPM/AGS/APhA/ASH/ASPC/NMA/PCNA Guideline for the Prevention, Detection, Evaluation, and Management of High Blood Pressure in Adults: Executive Summary: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. Hypertension71(6):1269-1324, 2018. doi: 10.1161/HYP.0000000000000066. Erratum in: Hypertension71(6):e136-e139, 2018. doi: 10.1161/HYP.0000000000000075. Erratum in: Hypertension72(3):e33, 2018. doi: 10.1161/HYP.0000000000000080.
4 Sánchez R, Coca A, de Salazar DIM, Alcocer L, Aristizabal D, Barbosa E y col.LASH Guidelines Task Force Steering and Writing Committee. 2024 Latin American Society of Hypertension guidelines on the management of arterial hypertension and related comorbidities in Latin America. J Hypertens43(1):1-34, 2025. doi: 10.1097/HJH.0000000000003899.
5 Vissani S, Aquieri A, Rodríguez P, Delucchi A, Schiavone M, Stisman D. Presentado en una Mesa Conjunta SAC-FAC-SAHA el viernes 25 de abril a las 13.45 h en el Salón Panamericano Norte en el marco del XXXI Congreso Argentino de Hipertensión Arterial SAHA 2025 El desafío cardiorenometabólico.
6 Vera-Ponce VJ, Loayza-Castro JA, Zuzunaga-Montoya FE, Vásquez-Romero LEM, Sanchez-Tamay NM, Bustamante-Rodríguez JC y col. Prevalence of prehypertension and high normal blood pressure in Latin America: A systematic review with meta-analysis. Hipertens Riesgo VascS1889-1837(25)00026-1, 2025. doi: 10.1016/j.hipert.2025.02.001.
7 Anderson TW. Re-examination of some of the Framingham blood-pressure data. Lancet2(8100):1139-41, 1978. doi: 10.1016/s0140-6736(78)92288-2.
8 Chobanian AV, Bakris GL, Black HR, Cushman WC, Green LA, Izzo JL Jr y col. National Heart, Lung, and Blood Institute Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure; National High Blood Pressure Education Program Coordinating Committee. The Seventh Report of the Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation, and Treatment of High Blood Pressure: the JNC 7 report. JAMA289(19):2560-72, 2003. doi: 10.1001/jama.289.19.2560. Erratum in: JAMA290(2):197, 2003.
9 Parati G, Bilo G, Kollias A, Pengo M, Ochoa JE, Castiglioni P y col.Blood pressure variability: methodological aspects, clinical relevance and practical indications for management - a European Society of Hypertension position paper. J Hypertens41(4):527-544, 2023. doi: 10.1097/HJH.0000000000003363

Palabras Clave
prehipertensión, presión arterial normal-alta, América Latina, prevalencia
Especialidades
C.gif   Ep.gif         AP.gif   EdM.gif   E.gif   Ge.gif   MF.gif   MI.gif   SP.gif   
Informe
Resumen SIIC
SD Anker
Institución: Deutsches Herzzentrum der Charite,
Berlin Alemania

Carboximaltosa Férrica Intravenosa en la Insuficiencia Cardíaca con Deficiencia de Hierro
En pacientes con insuficiencia cardíaca y deficiencia de hierro, el tratamiento intravenoso con carboximaltosa férrica fue bien tolerado, pero no se asoció con mejoras significativas de las variables de valoración (primera hospitalización por insuficiencia cardíaca o mortalidad por causas cardiovasculares), en comparación con placebo.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/175754


Comentario
Autor del comentario
Ricardo León de la Fuente 
Hospital Papa Francisco, Salta, Argentina


La carboximaltosa férrica (ferric carboxymaltose, FCM) intravenosa es una formulación de hierro conjugado diseñada para reponer de forma rápida las reservas de hierro en pacientes con deficiencia, especialmente cuando la vía oral es ineficaz o mal tolerada. En pacientes con insuficiencia cardíaca (IC), la deficiencia de hierro -con o sin anemia- está asociada con peor capacidad funcional, mayor fatiga y mayor riesgo de hospitalización y mortalidad. Ensayos previos como Confirm-HF mostraron mejorías en la capacidad de ejercicio, la calidad de vida y la reducción de las hospitalizaciones con FCM en IC con fracción de eyección reducida (HFrEF). La evidencia previa incluyó un metanálisis de agrupaciones de ensayos clínicos que identificaron una tendencia, algunas veces estadísticamente significativa, hacia la reducción del riesgo combinado de
hospitalización por IC u hospitalización cardiovascular o muerte, aunque muchas veces sin alcanzar significación individual. Las guías de la European Society of Cardiology (ESC) de 20211 recomendaron considerar FCM intravenosa en pacientes sintomáticos con FEVI ≤?45?% y déficit de hierro (ferritina sérica Carboximaltosa Férrica Intravenosa en la Insuficiencia Cardíaca con Deficiencia de Hierro, publicado en JAMA sobre el ensayo clínico aleatorizado: FAIR-HF2 DZHK05,2 en este trabajo la pregunta clínica clave a desarrolar fue: ¿la CMF intravenosa mejora desenlaces duros (hospitalización por IC o muerte cardiovascular) en pacientes con HFrEF deficiencia de hierro? El ensayo FAIR-F2 DZHK05 es un estudio multicéntrico,2 aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, realizado en 70 centros de seis países europeos entre marzo de 2017 y noviembre de 2023, y publicado online el 30 de marzo de 2025 en JAMA. Se incluyeron 1105 pacientes con HFrEF (fracción de eyección ≤??45?%) y DH (ferritina vs. 38?% en placebo), atribuidas en parte a la pandemia de COVID-19; menor follow-up del previsto inicialmente. En cuanto a los puntos finales primarios: No se encontró diferencia estadísticamente significativa en el tiempo hasta l muerte cardiovascular o la primera hospitalización por IC entre FCM y placebo en la cohorte total.
No se observó reducción significativa en las hospitalizaciones totales por IC (primeras y recurrentes), ni en el subgrupo con TSAT vs. 49.9?%, p=0.61). El riesgo de hipofosfatemia o reacciones locales no se destacó específicamente en este artículo, aunque se ha descrito previamente como efecto ligado a FCM en otras series.
Las mayores diferencias se produjeron durante el primer año, posiblemente correlacionadas con dosis inicial alta de hierro; los efectos posteriores fueron menores, la pandemia por COVID-19 redujo adherencia y duración del estudio, diluyendo potencialmente los efectos del tratamiento.
Ensayos anteriores como Confirm-HF mostraron mejorías significativas en la capacidad de ejercicio, la calidad de vida y la reducción de hospitalizaciones en pacientes con HFrEF tratados con FCM durante 52 semanas. El ensayo HEART-FID,3,4 aportó una modesta mejoría en un criterio compuesto de mortalidad, hospitalización y distancia en caminata de 6 minutos, aunque con significación marginal (p = 0.019 para win ratio, p < 0.01 para significancia jerárquica). El metanálisis actualizado de 14 ensayos clínicos aleatorizados (ECA) con 6651 pacientes, encontró reducciones significativas del riesgo compuesto de muerte u hospitalización cardiovascular (RR &asymp 0.86; p = 0.029) y en hospitalizaciones totales por IC (RR ˜&asymp 0.84; p = 0.025).
FAIR-HF2 representa el mayor ensayo individual hasta la fecha, pero sus resultados no alcanzaron significación individual a pesar de las tendencias favorables; sin embargo, armoniza con la señal general de beneficio observada en el metanálisis.2 Estudios observacionales recientes en pacientes con FEVI preservada o ligeramente reducida también han mostrado que FCM incrementa la ferritina, TSAT, hemoglobina y mejora clase funcional de NYHA y FEVI en la vida real, con buen perfil de seguridad.5
Como limitaciones del ensayo, se destaca la no significación estadística en los puntos finales primarios, a pesar de una tendencia favorable (reducción &asymp 20?%) que pudo ser atenuada por eventos externos como la pandemia Alta tasa de abandono (&asymp? 35?%), comparable entre grupos, que afecta validez interna; atribuida al contexto COVID-19, pero sin disponer de un análisis de sensibilidad posCOVID detallado.
Duración media de seguimiento (16.6 meses) menor a la prevista; la mayoría del efecto ocurrió en el primer año.
Heterogeneidad no cuantificada en dosis acumuladas, adherencia a tratamiento coadyuvante o cuidados estándar entre centros.
Ausencia de datos granulares sobre hipofosfatemia u otras reacciones adversas específicas, lo que limita la evaluación del perfil de seguridad en la población real, donde se ha documentado hipofosfatemia prolongada.
Aunque este ECA individual no alcanzó significación estadística en sus objetivos primarios, los resultados deben interpretarse en contexto: La tendencia consistente hacia una reducción de hospitalizaciones y mortalidad cardiovascular (&asymp 20?%), coincide con resultados de metanálisis previos que sí observaron beneficios significativos cuando se agregan y analizan múltiples estudios.
Los beneficios robustos encontrados en la calidad de vida y la función física refuerzan la aplicación clínica de FCM incluso cuando los desenlaces duros no son concluyentes.
El mayor efecto observado en el primer año sugiere que la dosis inicial alta es clave y que el beneficio puede decaer con el uso de tratamientos periódicos posteriores.
Implicancias clínicas:
La evidencia acumulada respalda el uso de FCM como terapia sintomática para mejorar la calidad de vida y la capacidad funcional en pacientes con HFrEF- HFmrEF y deficiencia de hierro sintomáticos, conforme a guías ESC (Nivel I/A).6
En cuanto a prevención de desenlaces duros, FAIR-HF2 aporta datos mixtos: no significativos por sí mismos, pero coherentes con la reducción de eventos compuestos observados en metanálisis.
Es recomendable monitorear el fosfato sérico tras la infusión, especialmente en pacientes con riesgo de hipofosfatemia, y valorar la suplementación si se desarrolla de manera clínica relevante. El estudio FAIR-HF2, publicado el 30 de marzo de 2025 en JAMA, aportó la mayor evidencia hasta la fecha sobre la eficacia y la seguridad de la carboximaltosa férrica intravenosa en pacientes con HFrEF y deficiencia de hierro.
FAIR-HF2 se suma a la evidencia acumulada: FCM intravenosa es bien tolerada y mejora calidad de vida en HFrEF con deficiencia de hierro, mientras que su efecto sobre eventos duros sigue siendo prometedor, pero no concluyente, como hallazgo primario aislado.
Copyright © SIIC, 2025

Bibliografía:
McDonagh TA, Metra M, Adamo M y col., ESC Scientific Document Group. 2021 ESC Guidelines for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure: Developed by the Task Force for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure of the European Society of Cardiology (ESC) With the special contribution of the Heart Failure Association (HFA) of the ESC, European Heart Journal42(36):3599-3726, 2021. https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehab368
Anker SD, Friede T, Butler J y col. Intravenous ferric carboxymaltose in heart failure with iron deficiency: the?FAIR-HF2 DZHK05 randomized clinical trial. JAMA 333(22):1965–1976, 2025. doi:10.1001/jama.2025.3833.
Mentz RJ, Garg J, Rockhold FW y col., on behalf of the HEART-FID Investigators. Ferric Carboxymaltose in Heart Failure with Iron Deficiency. N Engl J Med 389:975-86, 2023.
Martens P, Mullens W. Treating Iron Deficiency in Heart Failure (editorial). N Engl J Med 389:1041-2, 2023.
Ahmed M y col. Intravenous iron therapy for heart failure and iron deficiency: an updated meta-analysis of randomized clinical trials. ESC Heart Failure 12(1):43-53, 2025.
McDonagh TA, Metra M, Adamo M y col., ESC Scientific Document Group.2023 Focused Update of the 2021 ESC Guidelines for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure: Developed by the task force for the diagnosis and treatment of acute and chronic heart failure of the European Society of Cardiology (ESC) with the special contribution of the Heart Failure Association (HFA) of the ESC. European Heart Journal 44(37):3627-3639, 2023.  https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehad195

Palabras Clave
carboximaltosa férrica intravenosa, insuficiencia cardíaca, deficiencia de hierro
Especialidades
C.gif   He.gif         AH.gif   AP.gif   Bq.gif   DL.gif   EdM.gif   E.gif   EM.gif   F.gif   Ge.gif   MF.gif   Mfa.gif   MI.gif   
Informe
Resumen SIIC
SM Lin
Institución: Buddhist Tzu Chi Medical Foundation,
Hualien City Taiwán (Republica Nacionalista China)

Insuficiencia Cardíaca en Pacientes de Edad Avanzada Tratados con Anticoagulantes Orales
Se demuestra que los pacientes de edad avanzada con fibrilación auricular y diabetes tipo 2 tratados con anticoagulantes orales directos tienen riesgo reducido de presentar insuficiencia cardíaca, en comparación con aquellos que reciben warfarina.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/174284


Comentario
Autor del comentario
Gastón Albina 
Subjefe, Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Argentina





La palabra “serendipia” es un anglicismo que proviene del término serendipity, que se usa para indicar un hallazgo valioso que fue realizado por azar o accidente, pero en el que, habitualmente, intervinieron capacidades como perspicacia y observación crítica detallada. No es una palabra muy utilizada en español, pero que se podría traducir como suerte, coincidencia o casualidad. Efectivamente, es un hallazgo que se realiza por accidente, de forma inesperada, de cosas que no se están buscando o investigando, pero que suponen una solución para otro problema que se tenía. En la investigación farmacológica hay múltiples casos de serendipia que originaron el registro de muchos medicamentos de uso habitual. Sin ir más lejos, es conocido el hallazgo fortuito de
la penicilina por Alexander Fleming y, más recientemente, en la década del 90, del sildenafil que, evaluado como un vasodilatador coronario sin la tolerancia de los nitritos, mostró un escaso efecto antianginoso, pero un excelente efecto sobre la erección. Al igual que el inesperado beneficio que demostraron la empagliflozina y la dapagliflozina en la mortalidad cardiovascular, no explicable exclusivamente por el descenso del 0.4% de los valores de hemoglobina glucosilada y por el 3% de pérdida de peso. También, más recientemente, se encontró que el finasteride tendría efectos cardiovasculares al reducir los niveles de colesterol.
Volviendo a nuestro tema, estudios observacionales demostraron que el tratamiento con anticoagulantes orales directos (ACOD) en pacientes con fibrilación auricular (FA) se asocia con menos riesgo de presentar diabetes, comparado con la warfarina, y aun menos riesgo de mortalidad cardiovascular, debido a un supuesto efecto negativo de esta última sobre los riñones y los vasos sistémicos al promover la calcificación arterial y disminuir la función renal. Además, los ACOD tendrían un potencial efecto antiinflamatorio, con lo cual podrían disminuir la aparición de fibrosis cardíaca, con la consecuente disminución del riesgo de manifestar insuficiencia cardíaca (IC) al inhibir la trombina y el factor Xa. Hay evidencia que los ACOD tienen efectos no vinculados con la hemostasia, mediados por receptores activados por proteasas acoplados a la proteína G. Su activación se acompaña de efectos proinflamatorios y profibróticos en diversos tipos celulares que participan en el proceso de la aterosclerosis, en el remodelado auricular, en la hipertrofia cardíaca y en trastornos inflamatorios crónicos de los pulmones. De esta manera, los ACOD podrían atenuar los efectos proinflamatorios y profibróticos inducidos por la trombina y el factor Xa.
Asimismo, se conoce que tanto la FA como la diabetes se asocian con mayor producción de trombina y, en consecuencia, mayor riesgo tromboembólico y mayor posibilidad de presentar IC y otros efectos cardiovasculares.
Copyright © SIIC, 2024

Palabras Clave
anticoagulantes orales, insuficiencia cardíaca, fibrilación auricular, diabetes mellitus, sujetos de edad avanzada
Especialidades
C.gif   He.gif         DB.gif   EdM.gif   F.gif   Ge.gif   MF.gif   MI.gif   NM.gif   Ne.gif   
Informe
Resumen SIIC
M Grymonprez
Institución: Ghent University,
Ghent Bélgica

Demencia en Pacientes con Fibrilación Auricular Tratados con Anticoagulantes Orales
En pacientes con fibrilación auricular, y en comparación con el uso de antagonistas de la vitamina K, los anticoagulantes orales no antagonistas de la vitamina K se asocian con un riesgo significativamente menor de demencia de nueva aparición, especialmente de demencia vascular y de demencia no especificada.


Publicación en siicsalud
http://www.siicsalud.com/des/resiiccompleto.php/174282


Comentario
Autor del comentario
María Martha Esnaola y Rojas 
jefa, Hospital Dr. César Milstein, Ciudad de Buenos Aires, Argentina





La fibrilación auricular (FA) es una enfermedad cardiovascular frecuente en la población de edad avanzada, y puede relacionarse con incremento en el riesgo de demencia, sobre todo de tipo vascular o mixta, probablemente por la mayor prevalencia de la enfermedad vascular. Entre las demencias, la enfermedad de Alzheimer (EA) es la más prevalente, seguida por la demencia vascular (DV). Sin embargo, la enfermedad vascular contribuye o es la causa subyacente en el 25% al 50% de todas las demencias. Según estudios clinicopatológicos, la DV pura ocurre solo en el 10% de las demencias mientras que las demencias de múltiples etiologías (“demencias mixtas”), especialmente el componente vascular en combinación con EA, son las más frecuentes: 30% a 40 % del total de
las demencias. El deterioro cognitivo vascular es un síndrome que incluye todo el espectro de deterioro cognitivo, en el cual la enfermedad cerebrovascular es el factor causal. Puede estar provocado por lesiones isquémicas –por aterosclerosis de grandes vasos, cardioembolias, enfermedad de pequeños vasos– o hemorrágicas, incluyendo microsangrados. Las neuroimágenes han ayudado a detectar lesiones vasculares (clínicas y silentes) que pueden influir en la cognición, pero la sola presencia de lesiones vasculares no implica el diagnóstico de DV: se deben tener en cuenta las características clínicas, la localización y la gravedad de las lesiones. Se han propuesto diferentes mecanismos para explicar la asociación entre FA y deterioro cognitivo. Factores de riesgo tradicionales como hipertensión arterial, diabetes, obesidad, tabaquismo, insuficiencia cardíaca e hipercolesterolemia se asocian individualmente con la posibilidad de presentar deterioro cognitivo; además, estos factores tienden a acumularse con los años. Otro posible mecanismo podría ser un estado de hipercoagulabilidad en los pacientes con FA, así como la estasis sanguínea en la aurícula izquierda que puede llevar a la formación de trombos en la orejuela izquierda y, luego, a isquemias clínicas o silentes. Un tercer mecanismo, aunque no probado, podría ser la hipoperfusión cerebral debida a la variabilidad interlatido en los ciclos cardíacos y disminución del output cardíaco, y un estado proinflamatorio (dado por la proteína C-reactiva, la interleuquina [IL]-2, la IL-6, la IL-8 y el factor de necrosis tumoral alfa, entre otros), que potencia la hipercogulabilidad y la formación de trombos. Factores genéticos para FA, tal como el PITX2, se han asociado de manera significativa con casos de demencia, especialmente en pacientes más jóvenes. Revisiones sistemáticas y metanálisis han demostrado una reducción significativa del riesgo de demencia en los pacientes con FA bajo tratamiento anticoagulante, en comparación con el tratamiento antiagregante o con los pacientes no tratados. Asumiendo una relación causal entre el uso de anticoagulantes y la disminución del riesgo de demencia, se estima que aproximadamente el 54% de los casos de demencia podrían ser prevenidos si todos los pacientes con FA fueran anticoagulados. Existe una interdependencia entre la función cognitiva y la anticoagulación adecuada. Un puntaje bajo en el Mini-Mental State Exam (MMSE) es un predictor independiente de un valor de rango internacional normalizado (RIN) fuera de rango, con mayor riesgo de sangrado y eventos embólicos durante el tratamiento. Debido a los cambios fisiológicos y las comorbilidades asociadas con la edad, el manejo de los antagonistas de la vitamina K en pacientes mayores es un desafío. Los anticoagulantes orales directos (ACOD), debido a su mejor farmacocinética, menores interacciones farmacológicas, la no necesidad de ajustar la dosis y, sobre todo, el menor riesgo de hemorragia intracerebral es, sin dudas, la mejor elección. Por otro lado, los ACOD han demostrado una reducción del 49% en el riesgo de demencia en relación con la warfarina. En conclusión, la FA y la demencia son dos cuadros cuya prevalencia aumenta con la edad y que comparten factores de riesgo. La decisión de anticoagular es un desafío a la vez; una vez decidido, se debería aumentar la adhesión al tratamiento. Dado el impacto que tienen las demencias en los pacientes, sus familiares y todo el sistema de salud, la identificación y el tratamiento tempranos de sus posibles causas, especialmente la FA, reducirían el impacto negativo de esta enfermedad mediante un abordaje adecuado, especialmente en la población de adultos de edad avanzada, en quienes no se indica anticoagulación, asumiendo mayor riesgo o suponiendo un bajo cumplimiento de la terapia. Por lo tanto, la demencia no debería ser, por sí misma, una contraindicación para el tratamiento.
Copyright © SIIC, 2024

Palabras Clave
fibrilación auricular, anticoagulantes orales no antagonistas de la vitamina K, antagonistas de la vitamina K, demencia, enfermedad de Alzheimer
Especialidades
C.gif   He.gif         EdM.gif   Ep.gif   F.gif   Ge.gif   MF.gif   Mfa.gif   MI.gif   Ne.gif   
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